Revista Literaria Periódico Cultural

Agosto, 2010

25.8.2010 GMT

Mariano Gonzalez pintor guatemalteco.

Mariano Gonzales 1956.

pintor primitivista...Atitlan Guatemala.



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17.8.2010 GMT

Calle de Burdeos / Juan Carlos Gayoso

El Museo de Arte Contemporáneo S.do B.- Bahía – Brasil, ha incluido en su colección de su Patrimonio y Acerbo Cultural.

La obra “Calle de Burdeos”- Acuarela sobre papel, 25 x 35 cms. del Artista Plástico Juan Carlos Gayoso.



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16.8.2010 GMT

Marítza Álvarez Chile Hermanos del Norte

Hermano del norte

A los 33 mineros

atrapados hace una semana

en la mina San José, en Atacama

(Chile)

Hermano del norte

a una semana y sin avisos

me duele tu vida

y me duele el tiempo

que pareciera indolente

a tu necesidad vital

dando vuelta relojes

sin sentido alguno

porque no están

y no logramos verlos

No soy autista de silencios

corazón indolente, no!

o volante girado en regresos

o página blanca borrada de memorias

En tu familia esperando, desespero

porque ya no soporta

y no hay suficientes lágrimas

que rieguen y pongan el verde necesario

a este desierto imperante

o el punto final al peligro constante

Sufriendo de comodidad en mi casa

siento tu angustia, sin duda alguna

Hermano del norte

si pudieras escucharme

quisiera preguntarte

cómo está tu alma de metal

en esta hora tremenda

tapada de tierra y piedras

respirando (lo harás?) lo que nosotros

no valoramos, en conciencia desigual

Cuéntame si aún pueden tocar fe

en el mover de las piedras

rasguñando las entrañas

de lo que arriba nosotros pisamos

o cuán débil está tu cuerpo

mancillado y explotado

como el trabajo constante

tantas y tantas veces

por ti realizado, en jornadas

de desiertos respirados

No puedo desprenderme de ti

amigo, pequeño minero del sacrificio

ahora, tan mal remunerado...



Maritza...



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13.8.2010 GMT

noticias literarias del escritor andrés casanova cuba

Noticias Literariasdel escritor Andrés Casanova*Fecha de actualización del blog: Agosto de 2010 * *Mes de calor excesivo en nuestro país * * Las Tunas, Cuba * http://www.tunet.cult.cu/literatura/casanova/all.php
Ya se encuentra en la red electrónica la actualización de mi blog correspondiente de Agosto de 201, mes de calor excesivo en nuestro país.
INDICE DEL CONTENIDO
Además de mi breve espacio editorial "Acotación al margen" y las Noticias sobre el mundo artístico-literario donde publico los resultados del II CONCURSO INTERNACIONAL DE POESÍA EL MUNDO LLEVA ALAS y les recomiendo unos cuantos sitios de interés y les informo sobre el quehacer de algunos artistas y escritores, les ofrezco las siguientes secciones:

(*) DE MI QUEHACER LITERARIO
(*) ÚLTIMAS PUBLICACIONES RECIBIDAS
(*) ¿A QUIÉN LE INTERESARÍA SER UNO DE LOS CIEN AUTORES DE UNA
NOVELA ESCRITA EN COMÚN?
(*) EL RINCÓN DE BENFERRI
(*) COMPARTIENDO EL BLOG CON MIS AMIGOS (Gloria Dávila,
Félix Luis Viera, Delfina Acosta, Carlos Téllez, Jorge Frosa,
Nuvia Estévez, Rolando Revagliatti, Francis Sánchez,
Mayda Anias, Damaris Pérez Velázquez,
Xiomara Maura Rodríguez Ávila,
Alexis Hechavarría Duarte,
Lázaro Andrés y
Carlos Esquivel)
(*) CAPÍTULO 3 DE LA NOVELA POR ENTREGAS
DE MI AUTORÍA La otra habitación

Como siempre, les recuerdo que mi sitio se encuentra en:
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11.8.2010 GMT

Inocencia Ian Welden Dinamarca... (exelente)

INOCENCIA
Ian Welden
En una ciudad donde las casas multicolores cuelgan de las montañas cual adornos de árbol
de navidad y los barcos de todo el mundo llegan a descansar, nació la bella Inocencia.
La ciudad se llama Valparaíso y queda en un país llamado Chile, ahí donde termina el mundo. Donde
vuelan aves gigantes llamadas cóndores y donde la naturaleza un día enloqueció y mezcló desiertos
ancestrales con valles verdes alucinantes, mares testarudos y cordilleras solitarias, vientos impertinentes
y hielos que se estiran hasta caerse del planeta.
Al nacer, su padre y su madre se dieron cuenta de que habían recibido una niñita muy especial. No sólo
era bella como una piedra de luna, sino también inteligente y emprendedora. Y con una sonrisa tan graciosa
que todos los güagüitos de Valparaíso se enamoraban de ella.
Su padre trabajaba cargando y descargando pesadísimas cajas en el puerto. Los barcos de
la China traían té y hierbas dulces y fragantes. Los de África llegaban con diamantes y los de Madagascar
traían telas bordadas con oro y plata que los políticos y pijes chilenos compraban para sus esposas.
Valparaíso enviaba toneladas de cobre al resto del mundo, vinos exóticos y frutas dulces y olorosas a lejanos
reinos misteriosos.
La madre de Inocencia, Consuelo, se ganaba unas monedas haciendo vestidos y lavando ropa. Ella subía y bajaba
las empinadas y eternas escalas que unían a todos los cerros de la ciudad, las cimas y el mar, acarreando las compras
y visitando a sus comadres.
En el patio de la casita de madera y adobe había un gallinero con gallinas ponedoras y gallos que se sacaban
las crestas a picotazos.
Cuando Inocencia cumplió cuatros años de edad, ayudaba su madre a degollar gallinas, desplumarlas y
hacer cazuela de aves con papas y arroz para los cumpleaños. Inocencia se escondía en el baño a llorar
por las gallinas y su destino, y enterraba los restos en la tierra y lea ponía pequeñas cruces de palo.
Inocencia comenzó a ir al colegio a los cinco años de edad. Su padre le regaló un bolsón de cuero olorocito a
novedad. Era su orgullo. Era además el único bolsón de cuero de verdad. Los otros niños llevaban mochilas de tela y
plástico, de colores chillantes y con letras y dibujos extranjeros. Algunos llevaban bolsas de género, sucias, y a Inocencia
le daba pena.
Le gustaba ir al colegio y era buena alumna. Pero le gustaba más ir al puerto a mirar los buques de países tan extraños.
China, India, Dinamarca... Y las tripulaciones multicolores, amarillos como el azafrán, oscuros como el té, blancos como el
papel. Y se acercaba su padre, color té con leche, sudando y cansado, y la levantaba de la cintura y le daba un besito en
la frente.
Vagaba alucinada por la ciudad. Subía y bajaba a saltitos los cientosesentaydos peldaños de la magistral Escala Cienfuegos,
mas larga que el muro de china, pensaba. Y en cada escalón se detenía unos segundos para intentar descifrar el fenómeno
de la cercanía y la distancia. Mientras mas alto trepaba, mas pequeña se veía la La Iglesia de San Francisco. Porqué sería?
Los domingos después de misa, se iba a la ciudad sola. Disfrutaba de su propia compañía. Entraba a un mundo mágico donde la vida y
los objetos podían manipularse a gusto. Caminaba incansablemente por los cuarentaycinco cerros y cerras de Valparaiso y aprendía
sus nombres de memoria, y divagaba como en un sueño surrealista: " Cerra la Cruz, hembra dócil y amable. Víctima de la fechoria de
las crucifixiones la pobrecita". "Cerro Lechero, macho sonriente, vacas y toros deambulan rumiando tranquilamente, vacas regalando
leche tibia a los seres humanos". "Cerro Cárcel, híbrido, no quiero ver, no quiero mirar! debo seguir caminando..." "Cerra Alegre, hembrita
pequeña como yo..." Y jugaba con la Cerra Alegre y volaba con el Cerro Mariposas.
En los muros de los recovecos de la ciudad encontró una inscripción misteriosa: " se pelan bebés". Inmediatamente sacó su tarrito
de pintura celeste y escribió " también se beben pelas ". En otro muro decía " la fuente de la imaginación es la locura". A lo que ella
agregó " y yo me lavo los pies en la fuente ".
Inocencia iba a pasear por las playas, mirar a los pescadores. Se sorprendía ante la inscripción " limpiada de pescados es a conciencia
suya...". La econtraba tan enigmática pero no se atrevía a escribir su respuesta inmediata (" y su conciencia es un pescado limpio "). Iba
revisando a las pobres bestias marinas expuestas al calor y al oxígeno. Peces verdes de estómagos blancos, peces rosados de estómagos
marrones y agallas como alitas lisiadas, peces azúles cuyas escamas brillaban como diamantes viejos y opacos. Y todos con sus ojos
y bocas abiertos, todos agonizando así como había agonizando su abuelo, el Tata. O como soldados que se han rendido a la muerte y
a la guerra.
A veces lograba hacer maniobras ilícitas y se subía a los ascensores mágicos, carritos de fierros asmáticos que se quejaban de dolor de
espalda. Desde ahí podía ver a la ciudad haciéndose chica, grande, chica... grande... hasta que caía en un sopor agradable, y finalmente
se dormía.
Entonces algún tío o padrino o vecina la tomaba en brazos y subía con ella cien peldaños y la depositaba sana y salva en manos de sus padres.
Y las gallinas hacían sus cló-cló-cloes y los gallos sus ki-kiri-kies y la mano dulce de la noche cubría a Valparaiso.
E Inocencia soñaba con la resurección de todas las gallinas y gallos que había degollado.
Ian Welden
.
Fotografía de Maritza Álvarez
INOCENCIA
Ian Welden
En una ciudad donde las casas multicolores cuelgan de las montañas cual adornos de árbol
de navidad y los barcos de todo el mundo llegan a descansar, nació la bella Inocencia.
La ciudad se llama Valparaíso y queda en un país llamado Chile, ahí donde termina el mundo. Donde
vuelan aves gigantes llamadas cóndores y donde la naturaleza un día enloqueció y mezcló desiertos
ancestrales con valles verdes alucinantes, mares testarudos y cordilleras solitarias, vientos impertinentes
y hielos que se estiran hasta caerse del planeta.
Al nacer, su padre y su madre se dieron cuenta de que habían recibido una niñita muy especial. No sólo
era bella como una piedra de luna, sino también inteligente y emprendedora. Y con una sonrisa tan graciosa
que todos los güagüitos de Valparaíso se enamoraban de ella.
Su padre trabajaba cargando y descargando pesadísimas cajas en el puerto. Los barcos de
la China traían té y hierbas dulces y fragantes. Los de África llegaban con diamantes y los de Madagascar
traían telas bordadas con oro y plata que los políticos y pijes chilenos compraban para sus esposas.
Valparaíso enviaba toneladas de cobre al resto del mundo, vinos exóticos y frutas dulces y olorosas a lejanos
reinos misteriosos.
La madre de Inocencia, Consuelo, se ganaba unas monedas haciendo vestidos y lavando ropa. Ella subía y bajaba
las empinadas y eternas escalas que unían a todos los cerros de la ciudad, las cimas y el mar, acarreando las compras
y visitando a sus comadres.
En el patio de la casita de madera y adobe había un gallinero con gallinas ponedoras y gallos que se sacaban
las crestas a picotazos.
Cuando Inocencia cumplió cuatros años de edad, ayudaba su madre a degollar gallinas, desplumarlas y
hacer cazuela de aves con papas y arroz para los cumpleaños. Inocencia se escondía en el baño a llorar
por las gallinas y su destino, y enterraba los restos en la tierra y lea ponía pequeñas cruces de palo.
Inocencia comenzó a ir al colegio a los cinco años de edad. Su padre le regaló un bolsón de cuero olorocito a
novedad. Era su orgullo. Era además el único bolsón de cuero de verdad. Los otros niños llevaban mochilas de tela y
plástico, de colores chillantes y con letras y dibujos extranjeros. Algunos llevaban bolsas de género, sucias, y a Inocencia
le daba pena.
Le gustaba ir al colegio y era buena alumna. Pero le gustaba más ir al puerto a mirar los buques de países tan extraños.
China, India, Dinamarca... Y las tripulaciones multicolores, amarillos como el azafrán, oscuros como el té, blancos como el
papel. Y se acercaba su padre, color té con leche, sudando y cansado, y la levantaba de la cintura y le daba un besito en
la frente.
Vagaba alucinada por la ciudad. Subía y bajaba a saltitos los cientosesentaydos peldaños de la magistral Escala Cienfuegos,
mas larga que el muro de china, pensaba. Y en cada escalón se detenía unos segundos para intentar descifrar el fenómeno
de la cercanía y la distancia. Mientras mas alto trepaba, mas pequeña se veía la La Iglesia de San Francisco. Porqué sería?
Los domingos después de misa, se iba a la ciudad sola. Disfrutaba de su propia compañía. Entraba a un mundo mágico donde la vida y
los objetos podían manipularse a gusto. Caminaba incansablemente por los cuarentaycinco cerros y cerras de Valparaiso y aprendía
sus nombres de memoria, y divagaba como en un sueño surrealista: " Cerra la Cruz, hembra dócil y amable. Víctima de la fechoria de
las crucifixiones la pobrecita". "Cerro Lechero, macho sonriente, vacas y toros deambulan rumiando tranquilamente, vacas regalando
leche tibia a los seres humanos". "Cerro Cárcel, híbrido, no quiero ver, no quiero mirar! debo seguir caminando..." "Cerra Alegre, hembrita
pequeña como yo..." Y jugaba con la Cerra Alegre y volaba con el Cerro Mariposas.
En los muros de los recovecos de la ciudad encontró una inscripción misteriosa: " se pelan bebés". Inmediatamente sacó su tarrito
de pintura celeste y escribió " también se beben pelas ". En otro muro decía " la fuente de la imaginación es la locura". A lo que ella
agregó " y yo me lavo los pies en la fuente ".
Inocencia iba a pasear por las playas, mirar a los pescadores. Se sorprendía ante la inscripción " limpiada de pescados es a conciencia
suya...". La econtraba tan enigmática pero no se atrevía a escribir su respuesta inmediata (" y su conciencia es un pescado limpio "). Iba
revisando a las pobres bestias marinas expuestas al calor y al oxígeno. Peces verdes de estómagos blancos, peces rosados de estómagos
marrones y agallas como alitas lisiadas, peces azúles cuyas escamas brillaban como diamantes viejos y opacos. Y todos con sus ojos
y bocas abiertos, todos agonizando así como había agonizando su abuelo, el Tata. O como soldados que se han rendido a la muerte y
a la guerra.
A veces lograba hacer maniobras ilícitas y se subía a los ascensores mágicos, carritos de fierros asmáticos que se quejaban de dolor de
espalda. Desde ahí podía ver a la ciudad haciéndose chica, grande, chica... grande... hasta que caía en un sopor agradable, y finalmente
se dormía.
Entonces algún tío o padrino o vecina la tomaba en brazos y subía con ella cien peldaños y la depositaba sana y salva en manos de sus padres.
Y las gallinas hacían sus cló-cló-cloes y los gallos sus ki-kiri-kies y la mano dulce de la noche cubría a Valparaiso.
E Inocencia soñaba con la resurección de todas las gallinas y gallos que había degollado.
Ian Welden
.
Fotografía de Maritza Álvarez
INOCENCIA
Ian Welden
En una ciudad donde las casas multicolores cuelgan de las montañas cual adornos de árbol
de navidad y los barcos de todo el mundo llegan a descansar, nació la bella Inocencia.
La ciudad se llama Valparaíso y queda en un país llamado Chile, ahí donde termina el mundo. Donde
vuelan aves gigantes llamadas cóndores y donde la naturaleza un día enloqueció y mezcló desiertos
ancestrales con valles verdes alucinantes, mares testarudos y cordilleras solitarias, vientos impertinentes
y hielos que se estiran hasta caerse del planeta.
Al nacer, su padre y su madre se dieron cuenta de que habían recibido una niñita muy especial. No sólo
era bella como una piedra de luna, sino también inteligente y emprendedora. Y con una sonrisa tan graciosa
que todos los güagüitos de Valparaíso se enamoraban de ella.
Su padre trabajaba cargando y descargando pesadísimas cajas en el puerto. Los barcos de
la China traían té y hierbas dulces y fragantes. Los de África llegaban con diamantes y los de Madagascar
traían telas bordadas con oro y plata que los políticos y pijes chilenos compraban para sus esposas.
Valparaíso enviaba toneladas de cobre al resto del mundo, vinos exóticos y frutas dulces y olorosas a lejanos
reinos misteriosos.
La madre de Inocencia, Consuelo, se ganaba unas monedas haciendo vestidos y lavando ropa. Ella subía y bajaba
las empinadas y eternas escalas que unían a todos los cerros de la ciudad, las cimas y el mar, acarreando las compras
y visitando a sus comadres.
En el patio de la casita de madera y adobe había un gallinero con gallinas ponedoras y gallos que se sacaban
las crestas a picotazos.
Cuando Inocencia cumplió cuatros años de edad, ayudaba su madre a degollar gallinas, desplumarlas y
hacer cazuela de aves con papas y arroz para los cumpleaños. Inocencia se escondía en el baño a llorar
por las gallinas y su destino, y enterraba los restos en la tierra y lea ponía pequeñas cruces de palo.
Inocencia comenzó a ir al colegio a los cinco años de edad. Su padre le regaló un bolsón de cuero olorocito a
novedad. Era su orgullo. Era además el único bolsón de cuero de verdad. Los otros niños llevaban mochilas de tela y
plástico, de colores chillantes y con letras y dibujos extranjeros. Algunos llevaban bolsas de género, sucias, y a Inocencia
le daba pena.
Le gustaba ir al colegio y era buena alumna. Pero le gustaba más ir al puerto a mirar los buques de países tan extraños.
China, India, Dinamarca... Y las tripulaciones multicolores, amarillos como el azafrán, oscuros como el té, blancos como el
papel. Y se acercaba su padre, color té con leche, sudando y cansado, y la levantaba de la cintura y le daba un besito en
la frente.
Vagaba alucinada por la ciudad. Subía y bajaba a saltitos los cientosesentaydos peldaños de la magistral Escala Cienfuegos,
mas larga que el muro de china, pensaba. Y en cada escalón se detenía unos segundos para intentar descifrar el fenómeno
de la cercanía y la distancia. Mientras mas alto trepaba, mas pequeña se veía la La Iglesia de San Francisco. Porqué sería?
Los domingos después de misa, se iba a la ciudad sola. Disfrutaba de su propia compañía. Entraba a un mundo mágico donde la vida y
los objetos podían manipularse a gusto. Caminaba incansablemente por los cuarentaycinco cerros y cerras de Valparaiso y aprendía
sus nombres de memoria, y divagaba como en un sueño surrealista: " Cerra la Cruz, hembra dócil y amable. Víctima de la fechoria de
las crucifixiones la pobrecita". "Cerro Lechero, macho sonriente, vacas y toros deambulan rumiando tranquilamente, vacas regalando
leche tibia a los seres humanos". "Cerro Cárcel, híbrido, no quiero ver, no quiero mirar! debo seguir caminando..." "Cerra Alegre, hembrita
pequeña como yo..." Y jugaba con la Cerra Alegre y volaba con el Cerro Mariposas.
En los muros de los recovecos de la ciudad encontró una inscripción misteriosa: " se pelan bebés". Inmediatamente sacó su tarrito
de pintura celeste y escribió " también se beben pelas ". En otro muro decía " la fuente de la imaginación es la locura". A lo que ella
agregó " y yo me lavo los pies en la fuente ".
Inocencia iba a pasear por las playas, mirar a los pescadores. Se sorprendía ante la inscripción " limpiada de pescados es a conciencia
suya...". La econtraba tan enigmática pero no se atrevía a escribir su respuesta inmediata (" y su conciencia es un pescado limpio "). Iba
revisando a las pobres bestias marinas expuestas al calor y al oxígeno. Peces verdes de estómagos blancos, peces rosados de estómagos
marrones y agallas como alitas lisiadas, peces azúles cuyas escamas brillaban como diamantes viejos y opacos. Y todos con sus ojos
y bocas abiertos, todos agonizando así como había agonizando su abuelo, el Tata. O como soldados que se han rendido a la muerte y
a la guerra.
A veces lograba hacer maniobras ilícitas y se subía a los ascensores mágicos, carritos de fierros asmáticos que se quejaban de dolor de
espalda. Desde ahí podía ver a la ciudad haciéndose chica, grande, chica... grande... hasta que caía en un sopor agradable, y finalmente
se dormía.
Entonces algún tío o padrino o vecina la tomaba en brazos y subía con ella cien peldaños y la depositaba sana y salva en manos de sus padres.
Y las gallinas hacían sus cló-cló-cloes y los gallos sus ki-kiri-kies y la mano dulce de la noche cubría a Valparaiso.
E Inocencia soñaba con la resurección de todas las gallinas y gallos que había degollado.
Ian Welden
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7.8.2010 GMT

inseguridad en margarita segun diario español

Hola robert,

observa como la inseguridad nos trae mala fama en el mundo

http://actualidad.orange.es/fotos/los-5-destinos-de-vacaciones-mas-peligrosos/playa-el-agua-isla-margarita-.html


Los 5 destinos de vacaciones más peligrosos

En este popular balneario cada vez se producen más situaciones inseguras. muy peligroso, llegó un momento que ya no podíamos salir del complejo porque era demasiado peligroso. Varias personas fueron atracadas y realmente con una pistola apuntada a ...



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7.8.2010 GMT

serie por nuestros cerros/Edilia de Borges de los venados a san benardino

DE LOS VENADOS A SAN BERNARDINO
Domingo 1.8.2010

Hola amigos todos, les cuento:

El día amaneció de un bello total, después de los fuertes aguaceros de días anteriores, así que nos reunimos los amigos y decidimos caminar la montaña. La primera parte que es medio fastidiosa por ser carretera de cemento, la obviamos subiendo a un jepp de la ruta troncal que cubre la distancia desde Cotiza hasta el sector de Los Venados en el PN El Ávila. Me sorprendió un poco no ver tanta gente como esperaba por ser día feriado y época e vacaciones escolares. Ya en Los Venados que relucía maravilloso por tanto verdor de plantas y árboles y luego de haber examinado algunos como el Nogal de Caracas (árbol en peligro de extinción) y algunos otros comenzamos nuestra caminata, por el sendero que empieza desde la oficina de Inparques, dejamos atrás la vieja casona.
Habían grupos de excursionistas scout en interesante maniobras de rescate, varias carpas diseminadas a lo largo de la ruta, familias que pernoctaron allí y ahora estaban en proceso de desayuno, el aroma de la leña quemada en las parrileras y del café recién colado se esparcía en el aire, provocando solicitar “Deme un poquito”. Al proseguir por el camino dejamos a los excursionistas a nuestras espaldas..
Nos internamos ahora a la montaña por un sendero estrecho, me doy cuenta que en muchas partes la selva virgen no ha sido perturbada por el hombre, los majestuosos árboles están por lo general bien espaciados y el matorral lo bastante diseminado como para permitir el paso a pié sin mayores problemas, estamos entrando poco a poco por la selva nublada que en los pasados incendios no se resintió porque las nubes durante todo el año mantienen relativamente alto el nivel de humedad y donde ésta es mayor prolifera una planta invasora, el helecho cruceto (Pteridium caudrtum). Muchas margaritas de la tara amarilla (Oyedaea verbesinoides). Todo este conjunto constituye una densa masa de verde, a través de la cual el sol penetra con dificultad, el suelo parece insuficiente para alimentar tantas raíces, por ello algunas plantas se han adaptado a vivir sobre piedras y otras sobre troncos caídos. El terreno está cubierto por capas de hojas, camino sobre ellas adrede para oír el sonido crujiente de las que están secas, porque muchas otras por la humedad están en proceso de putrefacción proporcionando elementos orgánicos para el desarrollo de otras plantas.
Dentro de éste abigarrado mundo hay vida, hay música, diferentes tonalidades de cantos de los pájaros. A veces vemos volar rápido alguno o logramos ver otros semi-escondidos en las ramas. Este camino es toda una belleza. Formas extrañas de las piedras afloran entre la vegetación. Una que otra flor se asoma con su brillante colorido.

Llegamos a una caída de agua, se desliza transparente sobre la masa rocosa y se pierde en la espesura del sotobosque de bambucillo. Epífitas y líquenes visten a los árboles, hongos muy gruesos enraizados en el suelo. Las mariposas revolotean entre el rociar del agua de la cascada y el fuerte sol que la calienta. Una de ellas grande, de color azúl intenso (Profho Feleides) vuela graciosa sin dejarse tomar fotografía.
En la orilla de la quebrada Gamboa, donde todavía existe un puentecito sin sus barandas, distingo ceibas, copeyes, bucares, yagrumos, jabillos y otros árboles de talla elevada que no reconozco. Mientras bejucos, lianas y barba de palo cual cortinas ocultan escenarios, formando marañas impenetrables.
Muy lentamente vamos trenzando nuestros pasos por aquella maravilla, es sumamente agradable el olor de la tierra húmeda, los perfumes de algunas plantas, la suave y liviana brisa que peina y despeina nuestros cabellos, la tranquilidad, la paz. El ruido fuerte del silencio que nos rodea,
Entre bromas y risas, fotografías y descansos, preguntas y respuestas se nos van pasando las horas sin darnos cuenta. Sólo el gusanito del hambre nos la recuerda. Breve y liviano el almuerzo, y una vez terminado éste, el reinicio de nuestra caminata que es suave y placentera.
Llega el final del camino, estamos en el PG Papelón. Desde aquí a mi personal entender se me hace “chocante” el caminar, el sol se le ocurre ahora sacar sus lanzas con fuerzas, estamos en la carretera que sube desde San Bernardino y que e trechos es de un cemento implacable, no me gusta nada este trecho., así que apresuro el paso dejando atrás a los compañeros y me decido a esperarlos al final. Mientras esperaba sentada bajo una grata sombra de la amplia copa de un árbol de mango, converso con una simpática vendedora de helados caseros, entre charla y charla sin darme cuenta me comí tres deliciosos (coco, fresa y vainilla). Así se me hizo mas placentera la espera.

Al fin llegan los demás, ahora nos despedimos yéndonos cada uno a su destino. Hay tiempo todavía para tomar una rica siesta, merendar algo suculento y dulce, una bebida fría y terminar el día contando las anécdotas de la caminata a nuestras familias.

Nos vemos en la próxima

Edilia C. de Borges



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7.8.2010 GMT

serie por nuestros cerros/ relato de david rivas-pico naiguatá

El Pico Naiguata es la maxima elevacion de la Cordillera de La Costa con 2765 mts. Se encuentra ubicado en el Parque Nacional Waraira Repano. Existen varias vias de ascenso, pero la mas popular es iniciando por la Cota Mil en el Distribuidor El Marques y subiendo por el Puesto de Guardaparques La Julia. Esta ruta se caracteriza por tener fuertes inclinaciones constantes y algunas partes de travesia en La Fila.

Integrantes: David Rivas, Gianfranco Sabatino e Ivan Marcano

Relato del Ascenso

Domingo 18/07/2010: Nos despertamos a las 5 am para comernos unos sandwich de jamon de pavo y queso blanco e hidratarnos. Partimos a las 6 am para el Distribuidor del Marques donde esperamos un rato a Ivan.

Comenzamos el ascenso a las 7:10 am y tomamos la ruta por la selva para subir al puesto de inparques La Julia. Gianfranco comenzo a acelerar el paso y yo le dije que esta parte la iba a tomar con calma para ir calentando los musculos. Nos espero a Ivan y a mi en La Julia donde nos conseguimos a unos amigos de Ivan del CEU. Cabe destacar que Gianfranco me habia advertido que no habia agua en La Julia y en El Tanque porque debido a las fuertes lluvias ocurridas en Caracas se destruyeron las tuberias de agua. De aqui empezamos a acelerar un poco el paso aprovechando la menor inclinacion en esta parte del recorrido. Esta fue la ultima vez que vi a Gianfranco porque iba corriendo por el cerro y si me pongo a seguirlo "me reviento". Ibamos ivan y yo a un ritmo mas relajado y dosificando nuestras energias. Al llegar a El Eden me quede estupefacto de como el rio habia cambiado todo el ambiente, cuando era una selva nublada ahora es un rio sobre la roca desnuda y con un cielo muy abierto. Continuamos el ascenso adivinando por donde era el antiguo camino. Esta fue la ultima vez que vi a Ivan en todo el ascenso.

En el camino hacia Rancho Grande iba acelerando el paso poco a poco para poder cumplir con los tiempos parciales que me habian recomendado. Me sentia un poco lento cuando de pronto me encuentro con los descensos que conducen a Rancho grande, vi el reloj y llevaba hora y media de ascenso, agarre un segundo aire y corri por este sector hasta la zona de acampada. camine hasta la toma de agua de Rancho Grande y me paso lo mismo que en El Eden, todo habia cambiado con la mega corriente de agua que devasto todos los arboles y vegetacion de este valle. Tome agua, me eche en las piernas, el cuello y llene mi envase de Gatorade porque este es el ultimo punto de hidratacion hasta el Pico Naiguata.

Lo que viene es la parte mas temida: "Las Toyotas". En este sector es donde se decide el tiempo total del ascenso. Al comienzo hay unas fuertes inclinaciones en el camino y lo hice lento pero sin detenerme, pero pronto empezaron a avisarme mis peores presentimientos: "Los Calambres". Baje el ritmo y a hacer pasos cortos para evitar que me dieran los calambres y estropear el reto del tiempo. Poco a poco subi hasta el Pico Goering en 2 horas de tiempo acumulado. Me senti mal al ver el tiempo que llevaba porque no iba a poder cumplir con lo planteado. Me comi un Snickers, tome agua y descanse 2 minutos aprovechando de disfrutar la grandiosa vista en este punto. Descendi y afronte la fuerte subida despues del Goering con rumbo a La Fila. Con ese pequeño descanso, haber comido e hidratado agarre un "segundo aire". En la subida senti que la hice rapido y trote en varias partes hasta El Urquijo. Los avisos de calambre no me permitian correr por toda la fila e iba pensando cuales fueron mis errores y como mejorar mis condiciones fisicas. A medida que voy subiendo me doy cuenta que paso por puntos de referencia y viendo el reloj me lleno de energia y mi mente queria correr por todo el camino pero mis benditas piernas me dan un "parao" enseguida, pero no descanso en ningun momento cuando veo "Los Platos del Diablo". Ya estoy en El Anfiteatro!!!, veo mi reloj y marca 2 horas y 50 minutos. Desciendo a El Anfiteatro donde habian varios campamentos y les pregunto si vieron pasar a Gianfranco (le doy la descripcion de como iba vestido). Me avisaron que estaba en La Cruz, empiezo a correr y me doble el tobillo cruzando el Manantial Stolk, cojiando voy subiendo por las piedras y llegando a lo mas alto veo a Gianfranco sentado resguardado del fuerte viento que hacia en la cumbre. Toco la cruz y veo el reloj: 3 horas con 2 minutos. La alegria nos invadio porque Gianfranco lo habia hecho en 2 horas y 45 minutos, mucho menos de lo que acostumbraba hacerlo (mas de 3 horas). Estuvimos aqui por 10 minutos pero el frio, el hambre y sed nos estaba diciendo que bajemos lo antes posible.

Descendimos hasta la toma de agua para comer, hidratarnos y descansar. Tardamos como 10 minutos y subimos a esperar a Ivan. Le preguntamos a los campamentos del anfiteatro si lo habian visto y nos dijeron que no. Tomamos la decision de bajar a Caracas y si lo veiamos en la via le ibamos a decir que se regrese con nosotros. No lo vimos en todo el descenso, pensamos que se habia devuelto pero en el bus de vuelta a Valencia me llama por telefono diciendome que llego a la cruz en 3 horas y media. Durmio un rato en la cruz y despues bajo. Ese fue el momento cuando bajamos a buscar agua que no lo vimos.

El reto de hacer este recorrido en menos de 3 horas proviene de las charlas con otros corredores y antiguos records de 2 horas y media en total.

Tabla de Tiempos y Alturas

DESCRIPCION AL TURA TIEMPO
Cota Mil 10 00 msnm 00:00
La Julia 1140 msnm 15:00
Tanque de Agua 1325 msnm 31:00
Rancho Grande 1900 msnm 1:30:00
Pico Goering 2470 msnm 1:58:00
El Anfiteatro 27 00 msnm 2:53:00
Pico Naiguata 2765 msnm 3:02:00

Relato: David Rivas


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